A un año y medio de la desaparición de Luciana Muñoz, Mirta, la abuela, Lila, la mamá, y las organizaciones que las acompañan, no olvidan, no se resignan, siguen exigiendo que se destinen todos lo recursos necesario para encontrarla.
Hace 18 meses que no estamos todas: falta Luciana Muñoz Aguerre. La joven neuquina de 21 años salió de la casa de su abuela el 13 de julio de 2024 en el barrio Gran Neuquén Norte y nunca más volvió.
El dolor, la angustia y la bronca siguen tan vivos como el primer día. Sin embargo, nadie se rinde. La abuela, la mamá, sus docentes, amigas, compañeras y todas las organizaciones que acompañan la lucha siguen exigiendo respuestas.
Como todos los 13 de julio desde hace 18 meses, la Asamblea por la aparición de Luciana Muñoz se moviliza para exigir avances en la búsqueda y mantener vivo el reclamo. Este mes, la convocatoria será a las 19 horas en la esquina de la Rodhe y 1 de enero del oeste neuquino, último lugar donde vieron a Luciana.
“No dejamos de panfletear ni de hacer cosas. Y lo vamos a seguir haciendo hasta que aparezca Luciana o tengamos alguna novedad. No vamos a bajar los brazos”, dice Mirta Muñoz, la abuela.
La abuela y la mamá de Luciana pelearon por nacionalizar la búsqueda de Luciana desde el primer día porque nunca creyeron en la hipótesis de homicidio. “Yo, como abuela, anduve siempre buscando que el caso se nacionalice. No creemos que Luciana esté muerta, porque eso es lo que siempre nos dijeron desde la provincia y desde la justicia provincial. Por eso insistimos tanto en que se nacionalice, para poder buscarla de distintas maneras”, sostuvo Mirta.
La investigación sigue sin pruebas contundentes y la familia está segura que Luciana esté viva, una hipótesis que nunca fue descartada por quienes la buscan y que sigue siendo el motor de la lucha.
“Si realmente Luciana hubiera sido enterrada, asesinada o desaparecida, no creemos que exista un crimen tan perfecto como para que no quede ni una sola pista de ella. Por eso, desde el primer momento insistimos en que la búsqueda tenía que hacerse en todo el país e incluso más allá de las fronteras”, afirma la abuela.
Críticas a la investigación y al accionar judicial
Mirta Muñoz cuestionó el accionar de la Justicia y habló de impunidad y desgaste. “Se le dieron demasiadas oportunidades a la gente que tenía que investigar. Hubo mucha impunidad. Para nosotros todo esto fue un desgaste físico y mental muy doloroso”, señaló.
También denunció la falta de difusión del caso fuera de Neuquén y reclamó que la búsqueda sea nacional e incluso internacional. “Ya tendrían que estar largando panfletos con la cara de Luciana en las fronteras. Eso es lo que pedimos”, remarcó.
Emiliano Ortíz
El juez de Garantías Lucas Yancarelli resolvió declarar la incompetencia de la Justicia provincial y remitir la causa al fuero federal. La decisión se tomó tras un pedido de la familia materna de Luciana, con el aval del Ministerio Público Fiscal de Neuquén.
El magistrado consideró que existen elementos suficientes para que el caso sea investigado como un presunto delito de trata de personas y concluyó que el ámbito federal permitirá evitar investigaciones paralelas, ampliar las medidas y proteger la integridad de la presunta víctima.
Sin embargo, la familia denuncia que, tras ese paso, volvió el silencio. “Nos dijeron que nos iban a llamar uno por uno para volver a testificar en la Justicia Federal, pero no nos llamaron más. Ahora hay mucho silencio y ninguna novedad clara”, denunció la abuela de Luciana.
Cada día 13, en el centro de Neuquén o en el oeste neuquino, el nombre de Luciana vuelve a decirse en voz alta. Se imprime en volantes, se sostiene en pancartas, se grita, se exige frente al silencio del Estado. Mientras la causa cambia de fuero y las respuestas no llegan, para la familia, amigas y compañeras de Luciana el olvido y la resignación no es una salida.
Buscar a Luciana no es solo una pelea por ella: es por todas las que desaparecen, que son víctimas de las redes de trata, que son asesinadas por el solo hecho de ser mujer. Es contra la impunidad y la responsabilidad del Estado y sus instituciones, es para exigir que se destinen todos los recursos necesarios para esta situación de emergencia que atraviesan las mujeres en la provincia de Vaca Muerta.