Juventud

Universidades en tiempos de pandemia: un debate en la izquierda

A raíz de las discusiones abiertas por las medidas elitistas y antidemocráticas que la administración universitaria ha adoptado en medio de la crisis por la expansión del Covid-19, presentamos los siguientes debates con las corrientes de izquierda presentes en el movimiento estudiantil.

Daniel Díaz Moya

Organización Socialista

Lunes 27 de abril | 22:50

Para muchos y muchas estudiantes, la virtualidad forzosa ha significado una exclusión por parte de la Universidad: al no contar con los recursos necesarios para asumir el semestre virtual, la universidad les “ofrece” retirar la matrícula. Bien sabemos que la Administración no va a garantizar ninguna medida para detener esta exclusión, ya lo demostraron al “extender” cínicamente el tiempo de retiro de matrícula, por encima de garantizar el acceso a la educación.

Sin embargo, también hay que señalar que dentro de algunas corrientes estudiantiles tampoco parecen haber soluciones que enfrenten la medida elitista, excluyente y antidemocrática de la virtualidad del semestre, así como tampoco tienen una política para que sean los propios estudiantes junto a los docentes y administrativos quienes tomen las reales decisiones en la Universidad. Estas corrientes apenas se enfocan en apaciguar el golpe y se limitan a “exigencias” vacías o a supuestas consideraciones “tácticas” que desarman la lucha de los estudiantes justo en los momentos en que más necesario se hace una política activa para enfrentar las medidas excluyentes y el autoritarismo de las autoridades universitarias así como avanzar en la organización estudiantil.

Desde nuestra parte hemos planteado claramente que, frente a las tales medidas antidemocráticas y enteramente elitistas de la virtualización forzosa que dejaba a cientos o miles de estudiantes fuera de la Universidad, es necesario suspender el semestre garantizando becas, salarios y ningún despido. Al mismo tiempo llamamos a la creación de Comités de Crisis integrados por estudiantes, docentes y administrativos por cursos y facultad desde donde democráticamente se decida de qué manera va a llevarse adelante el semestre, cómo disponer los recursos de la universidad durante la crisis y también que la amplia comunidad universitaria tome las decisiones y el destino de la Universidad en sus manos, resolviendo todo democráticamente, contra las imposiciones antidemocráticas y elitistas de la Rectoría y poner la Universidad en función de mitigar la crisis por la pandemia del coronavirus.

¿Qué pasa en la izquierda?

Corrientes como el PT y el NPS (¡Ya Basta!) han sugerido algunas propuestas que terminan siendo insuficientes y limitadas, pues son meramente administrativas y no solventan el problema de las y los estudiantes que la Universidad deja por fuera, carentes por tanto de una política activa hoy para enfrentar las medidas reaccionarias y antidemocráticas de la Rectoría y también carentes de cómo avanzar en estos momentos en la organización estudiantil.

El derrotismo del PT, su propuesta de mantener la virtualización y su “exigencia” a la Administración

Como parte de las críticas que hacen a la campaña por la suspensión del semestre lectivo firmada por más de 1500 estudiantes y la creación de Comités de crisis de estudiantes, docentes y administrativos como forma de organización por la base para enfrentar las medidas autoritarias y elitistas de la Rectoría, el PT señala que “es una medida derrotista, que no plantea una clara exigencia a la administración para que garantice el acceso universal a la educación superior pública de sus estudiantes”. Sin embargo, es todo lo contrario: vemos la potencialidad hoy que estudiantes y trabajadores tenemos en nuestras manos para poner la educación superior al servicio de las grandes mayorías.

Por eso planteamos una política que incluye que sean estudiantes, docentes, trabajadores administrativos y operarios quienes tomen las decisiones de qué manera y cómo continuar el semestre y cómo se debe enfrentar la pandemia y la cuarentena desde de la Universidad, como ya dijimos, llamando a la creación de Comités de Crisis de todos esos. Esta es una tarea para la izquierda revolucionaria, el movimiento estudiantil independiente, docentes y el conjunto de trabajadores y trabajadoras de la universidad, tomando la lucha en nuestras propias manos.

Más bien creemos que “derrotista” es la política del PT que sugiere y acepta pasivamente que miles de estudiantes queden fuera de sus cursos universitarios y no llaman a la organización del movimiento estudiantil para enfrentar tales medidas y garantizar el acceso universal a la educación superior pública de sus estudiantes.

Lo que no es posible es que el acceso universal a la educación superior pública pase de la mano de las autoridades universitarias que están al servicio del gobierno del ajuste, que es en última instancia a lo que conduce la política limitada y exclusiva de solamente plantear “exigencia a la administración” del PT.

En todo caso no queda claro cuál es la verdadera posición del PT, pues el 19 de marzo planteaban “exigimos cierre inmediato de la UCR”, y sobre todo estaban por la “Suspensión de los cursos virtuales durante el cierre de la institución, debido a que un sector de la población estudiantil no cuenta con los recursos tecnológicos para llevarlos”. No nos queda claro de quién es el derrotismo que señalan.

El PT plantea también “garantizar que ese 30% de estudiantes que no cuentan con computadora o acceso a internet lo tengan”. En esta propuesta, están de acuerdo tanto la Administración y la FEUCR, pues ya hay esfuerzos por parte de algunas Escuelas de otorgar 1000 tablets y hay una campaña de donación de computadoras para quien las necesite. También hay una campaña de internet gratis para acceder a algunos portales universitarios. Sabemos que por parte de las autoridades universitarias esto es pura fraseología para disfrazar su política elitista y excluyente, pero aun así ¿cuál es el límite que vemos de esto?

El límite tecnológico no es el único que se enfrenta, para muchos y muchas estudiantes, aun cuando tengan internet y equipo electrónico, se ha demostrado que no es suficiente para llevar clases virtuales. Estudiantes de diferentes áreas, no sólo de Artes o de cursos prácticos han señalado estos límites: no tener una conexión estable, por su lugar de ubicación, o no contar con un ambiente óptimo en sus hogares. Estudiantes que trabajan, que viven en hacinamiento, que tienen familiares trabajando en casa y solo hay una computadora, etc. Se ha expresado tener dificultades con los cursos virtuales, al no satisfacer su proceso de enseñanza-aprendizaje, así como que la calidad de los cursos está bajando, al no contar con las herramientas suficientes. Y sabemos que muchos y muchas estudiantes pueden estar pasando situaciones de violencia y/o ansiedad dentro de sus casas, lo cual dificulta dar un buen rendimiento académico. La educación es una herramienta que debe estar al servicio de la transformación de la sociedad, vale la pena hacerse la pregunta de qué debe estar en el centro del sistema educativo: las evaluaciones o el proceso de aprendizaje como un todo. Estos límites no los resuelve tener acceso a computadora e internet, por lo que, mantienen el problema de dejar por fuera a cientos de personas.

Por otro lado, es necesario que la Universidad otorgue más becas a quienes lo necesiten. Sin embargo, eso no va a garantizar que los diversos límites por los cuales muchos y muchas estudiantes no pueden llevar su semestre virtual se solucionen. Las denuncias sobre depósitos insuficientes no han sido pocas, y con 5 000 colones de alimentación -por mencionar solo uno de los casos-, ningún estudiante puede solventar sus necesidades. Muy por encima de solo limitarse a las computadoras y las tablets, es necesario que los recursos universitarios garanticen que las becas sean un derecho, con montos que se ajusten a los costos de vida reales del estudiantado; que aseguren los salarios de los trabajadores más precarizados así como de todo el sector tercerizado.

La política impotente del NPS que desorganiza y desarma al movimiento estudiantil y no enfrenta a la Rectoría

El NPS señala que la propuesta de suspender el semestre lectivo presenta un problema táctico, sostienen que “nos parece un error suspender el semestre por un problema táctico: nos imposibilita organizarnos y dar respuesta a la discusión del FEES que se viene entre mayo y julio, si no, volveríamos a la universidad hasta agosto. Suspender el semestre ya, nos desorganiza, cuando es necesario empezar a dar la discusión y preparar la lucha por la defensa de la educación pública ante los ataques que pretende el gobierno”. Pero en el mismo texto y acto seguido pasan a decir que “Exigimos el cierre institucional para garantizar la cuarentena, así como teletrabajo en todos los puestos posibles”.

El NPS reconoce que hay estudiantes que sufren una afectación directa en su proceso de estudio. Pero en concreto frente a estos y estas centenares de estudiantes el NPS no está haciendo nada ahora para enfrentar la política de la Administración que excluye a esos y esas estudiantes, incluso alargando cinicamente el tiempo de retiro de matrícula en caso de que esas afectaciones directas los obliguen a retirar los cursos. Incluso estudiantes becados que “decidan” retirar y queden por debajo de los 12 o 9 créditos, verán rebajada su beca.

Con un argumento en el que dicen preparar la lucha en verdad no dan ninguna pelea. El NPS tiene un problema de fondo que no soluciona: cómo enfrentamos hoy todo el plan antidemocrático y elitista que excluye a cientos, sino miles de estudiantes. Es decir no tienen propuesta para discutir, organizarnos y enfrentar ya la defensa de la educación pública. Simplemente dicen “entendemos la sensibilidad de las personas que firman para suspender el ciclo lectivo tanto si se hace por solidaridad como por quienes tienen una afectación directa en su proceso de estudio”. Pero los compañeros se equivocan de punta a punta, no se trata de un problema de “sensibilidad” sino de tener una política activa para enfrentar al régimen universitario que muestra su faceta más antidemocrática, autoritaria y elitista, justamente aprovechando la crisis, al punto que ya vimos como de un zarpazo se hizo un autorecorte del presupuesto por indicación del Gobierno del PAC. Esta es la pelea que se negaron a dar en concreto los integrantes del NPS.

Los compañeros dicen que la política de suspensión del semestre “nos imposibilita organizar”, “nos desorganiza”. O actúan de mala fe ocultando nuestras posiciones completas o simplemente no han leído nuestra política de conjunto. Hemos planteado con todas las letras, clara y abiertamente justamente que es el momento de avanzar en la organización y autoorganización del movimiento estudiantil, y más allá, hacerlo en conjunto con los miles de docentes, sobre todo los interinos, y los administrativos y operarios de la universidad. Utilizar todos los espacios virtuales para poner en pie Comités de crisis integrados por estudiantes, docentes y trabajadores por curso y facultad, donde discutamos y decidamos absolutamente todo lo que concierne a la universidad y que seamos realmente nosotros los que tomemos el destino de la universidad en nuestras manos.

El NPS habla de la convocatoria a un Encuentro Universitario de Lucha en Defensa del FEES, pero no se ofrece una política respecto de cómo llevarlo adelante, especialmente en estos momentos de crisis, por lo que más bien suena a una frase hecha al aire aire y lo peor de todo es que lo plantean de manera limitada sobre el FEES.

Finalmente, el NPS dice que suspender el semestre tiene “problemas tácticos”, pero hablan de “recalendarización”. Pero compañeros y compañeras del NPS, recalendarizar implica de hecho la suspensión lectivo del semestre. Pero obviamente no hablamos de lo mismo pues tras la “recalendarización” está la propuesta concreta del “cierre institucional”. Acá ustedes son poco claros, pues al mismo tiempo que se oponen a suspender el semestre están por cerrar la universidad. Estas posturas poco claras son las que desorganizan a las y los estudiantes.

La propuesta de cerrar la universidad desorganiza y desarma completamente a los estudiantes. Nosotras y nosotros proponemos la suspensión del semestre con contenidos específicos que ustedes cómodamente “olvidan” mencionar como la garantización integral de los salarios a los miles de docentes interinos y trabajadores, el mantenimiento y aumento de las becas y ningún despido. Así como enfrentar ya las políticas antidemocráticas y elitistas de dejar a miles de estudiantes por fuerza de la universidad y llamando a constituir Comités de Crisis por facultad, que decidan democráticamente tanto cómo llevar adelante los cursos y cómo poner los conocimientos y recursos de la universidad para atender la pandemia. Para ello plateamos aprovechar todos los espacios virtuales de la universidad que quieren utilizarse para dar clases, tomarlos para el debate y organización del movimiento estudiantil.

En concreto el no tener una política activa ya contra la virtualización forzosa, medida antidemocrática y elitista implica dejar pasar la expulsión de muchos y muchas estudiantes de la educación. Pretender volver a la normalidad cuando se está a las puertas de una crisis económica sin precedentes, donde las medidas del gobiernoempujan a cada vez más familias al desempleo y la informalidad, no da cuenta de las dimensiones de la crisis, ni de las oportunidades que se abren para preguntarse al servicio de quién deben estar las universidades públicas.

El problema con la postura del NPS es que aplaza la discusión de la crisis económica, como si la “vuelta a la normalidad” fuese una cuestión de tiempo, obviando que la crisis la estamos confrontando en este mismo instante: ya CONARE planea recortar el presupuesto, ya la Administración está expulsando estudiantes, ya los montos de las becas están siendo atacados. Esperar que el regreso de la normalidad, como si fuese una cuestión de tiempo, es obviar las dimensiones de la crisis que en este momento ya afectan a miles de familias.

Por Comités de crisis integrados por estudiantes, docentes y trabajadores para decidir sobre la universidad y enfrentar la pandemia

La suspensión del semestre lectivo, tal y como la proponemos, garantizando becas, salarios y ningún despido, para decidir sobre la Universidad y poner la misma en función de mitigar la crisis a partir de la creación de Comités de Crisis, es una propuesta de organización para que estudiantes, trabajadores, trabajadoras, docentes y administrativos decidamos de qué manera hacer uso de los recursos de la universidad. La apuesta que hacemos es a poner en pie Comisiones de crisis integrado por estudiantes, docentes y administrativos que hoy mismo se planteen las medidas en que el estudiantado y los trabajadores y trabajadoras de la universidad decidan democráticamente los rumbos de la Universidad así como la manera en cómo se deben administrar los recursos de la Universidad.






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