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Red Internacional

Apuntes de situación nacional. La política económica del gobierno de Chaves y elementos de polarización en la región

La situación económica en la región está marcada por una creciente inflación y una serie de ataques en general a la clase trabajadora; aparecen muestras de la polarización en alza y de la posibilidad de futuros conflictos. Es necesaria una salida para la clase trabajadora y las mayorías.

Paola Zeledón MuñozOrganización Socialista Revolucionaria / Pan y Rosas

Miércoles 27 de julio | 15:13 | Edición del día

Elementos de la situación económica en la región

Durante las últimas semanas, el pueblo panameño ha protagonizado una serie de importantes movilizaciones en contra de las políticas antiobreras del gobierno de Laurentino Cortizo y el alza constante en los precios de la canasta básica. La rápida escalada de las movilizaciones ha dado paso a una crisis social en Panamá, después de tres semanas de manifestaciones y fallidos intentos del Gobierno por desmovilizar al pueblo trabajador panameño en su reclamo por mejores condiciones de vida. Hoy mismo se anunció que el gobierno panameño se vió obligado a regular el precio de 72 tipos de alimentos.

En San José habrá una movilización en solidaridad frente a la embajada de Panamá el viernes 29 de julio desde las 11 de la mañana.

En Argentina la política del FMI ha resultado en una situación aguda en la que ya se vió la renuncia del ministro de economía Guzmán y la entrada de Silvina Batakis, quien se plantea como una ficha clara a favor de profundizar el ajuste con el apoyo del gobierno kirchnerista y ya ha realizado reuniones donde promete “mayor disciplina” al capital financiero y el FMI.

En ese país, la inflación ha llegado al 36,2% y se estima puede subit hasta 9% a fines de julio, lo que afecta negativamente el poder adquisitivo del salario; allí también son las grandes mayorías quiénes sufren el ajuste y el crecimiento de la pobreza. Como respuesta, la izquierda en alianza con organizaciones sindicales y de derechos humanos, han realizado una serie de multitudinarias jornadas de lucha contra el ajuste como la del 9 de julio; actualmente se está preparando una nueva movilización nacional para el 28 de julio: “contra el hambre y el ajuste y por una salida inmediata para los trabajadores”.

En Costa Rica la situación económica apunta a un encarecimiento de los bienes y servicios. Cerca de un 69% de los bienes y servicios brindados en el país ha incrementado su precio desde diciembre del 2020, teniendo al transporte, los alimentos y las bebidas no alcohólicas en el tope de la lista de aumentos para el mes de junio de este año, de acuerdo a los datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC).

La respuesta del Gobierno de Chaves

El gobierno de Chaves, por su parte, no ha tardado en dejar claro su perfil antiobrero y ajustador, presentando su proyecto de jornada laboral de 12 horas justo un día después de haber sido nombrado en el Poder Ejecutivo.

En paralelo a este ataque al salario, las movilizaciones organizadas desde las bases sindicales de trabajadores y trabajadoras de la educación denuncian una serie de fallos y atrasos en el pago de cientos de docentes. Meses después aún hay docentes con irregularidades y pagos atrasados; mientras que a principios de junio el presidente Cháves anunciaba un aumento salarial a sus ministros de cerca del 100% de su salario base, a pesar de la defensa de la regla fiscal como medida para congelar salarios en pro de la “salud fiscal” del país.

De esta forma, la retórica del ajuste económico, la austeridad y la “buena salud fiscal” pesan una vez más sobre los hombros de las familias más empobrecidas y precarizadas. En última instancia, la salida del Ministerio de Hacienda es apostar al mercado internacional y endeudar al país por cerca de $6.000 en los siguientes 4 años.

Presión a la Asamblea Legislativa

Durante la sesión del Consejo de Gobierno que se realizó en Nicoya, con motivo de la conmemoración del 25 de Julio, Chaves insistió en que las y los diputados en la Asamblea Legislativa tienen que aprobar inmediatamente el proyecto de ley que permite el endeudamiento con eurobonos. Con el tono autoritario de “mano dura” que utiliza frente a la prensa, Chaves afirmó en su discurso: “Es un llamado patriótico a su responsabilidad. ¡Dejen de jugar chapita! Mejor dicho, ¡no empiecen”.

Figuras de distintos partidos políticos reprochaban en los medios la exigencia del presidente, pero en el fondo están de acuerdo: las bancadas legislativas mayoritarias y en concreto la comisión de Asuntos Económicos de la legislativa que discute el proyecto de ley no han expresado problema alguno con el endeudamiento y la sumisión al mercado internacional (que por supuesto, también enfrenta la crisis económica mundial).

Esto queda claro en lo dicho por Rodrigo Arias del PLN quién señaló solamente que “el presidente utilizó un tono desafortunado e inconveniente”, o el diputado Diego Vargas del PLP que afirma “seguimos trabajando y creemos que la condición es un tema de negociación y análisis serio”.

El presidente de la Asamblea Legislativa escuchando el discurso de Rodrigo Chaves en el Consejo de Gobierno del 25 de julio, Nicoya.

Por su parte, la diputada del FA, Sofía Guillén dijo a El Financiero: “he procurado no ser mezquina ni estar politiqueando sobre esta iniciativa, y es el llamado [que] he hecho en la comisión. Creo que la mayoría de la comisión entiende que es importante aprobar al menos un segmento de estos eurobonos para una mayor gobernabilidad y no tenemos la intención de bloquear eso (...) queremos eso sí que sea un proyecto que garantice transparencia y rendición de cuentas”.

Lo dicho por Guillén es importante, centralmente en la medida en que su postura se alinea con otros momentos en que ha expresado acuerdo con la política imperialista para el país como fue el caso de los fondos de pensiones de las y los docente; así como las posturas de las figuras más importantes del FA como Patricia Mora y Jose María Villalta en medio del ajuste del FMI impulsado por el anterior gobierno PAC.

El FA se presenta como el ala izquierda del régimen, llevando adelante las medidas que pretenden cubrir deuda con más deuda a costa de las condiciones de vida de las mayorías. Procurando siempre negociar con el imperialismo, demostranso su confianza en los mecanismos financieros internacionales. Un camino que no permite mejorar las condiciones de vida del pueblo trabajador.

Una salida por izquierda, en defensa de las demandas de las mayorías

Frente a este panorama el ejemplo panameño es importante, al igual que las masivas movilizaciones argentinas. Muestran un camino donde la clase trabajadora y sectores populares, campesinos, estudiantes y demás toman en sus manos mecanismos de lucha y presión como respuesta a la política de ajuste llevada adelante por los distintos gobiernos; con fuertes movilizaciones y acuerdos unitarios que han puesto las demandas más urgentes sobre la mesa. Porque cuando los políticos y empresarios hablan de “estabilidad y responsabilidad”, se refieren a las formas en que obligan a que otros paguen por la crisis económica, mientras ellos disfrutan de los beneficios de la política entreguista del gobierno.

En Costa Rica, desde OSR planteamos la necesidad de poner sobre la mesa demandas como una campaña por la jornada laboral de seis horas para que trabajen todos sin reducciones salariales, por congelamiento de los precios de la canasta básica como exigen en Panamá; contra todos los recortes, contra la precarización e informalidad: contratos de trabajo colectivos y plaza permanente.

Contra posibles nuevos préstamos con el FMI y contra la renegociación: por el no pago de la deuda externa y el uso de esos recursos en las necesidades más sentidas para las mayorías como la seguridad social, el cuido y la educación, vivienda, etc..




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