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La izquierda de Costa Rica ante la crisis del NPA y los partidos amplios

La crisis terminal en la que se encuentra el NPA de Francia pone en evidencia, al igual que el caso español de Podemos, la bancarrota de los proyectos políticos que se propusieron unir a “reformistas y revolucionarios”. Es necesario sacar las conclusiones para la izquierda en Costa Rica y para mantener una consecuente posición internacionalista. Acá debatimos con el Partido de los Trabajadores y el Nuevo Partido Socialista.

Miércoles 2 de junio | 14:50

El contexto: posiciones centristas en el NPA francés

Ante el giro derechista de la ex mayoría del NPA y del fortalecimiento de un polo revolucionario por izquierda, otras tendencias del NPA en lugar de apoyar clara y decididamente al ala izquierda, más bien en un primer momento adoptaron una posición equidistante pero luego han dado un salto, transformándose en cómplices de la derecha pues se negaran a votar “asambleas de base comunes” donde se pudiera discutir democráticamente, sumándose así a la política de expulsión de la CCR (Révolution Permanent, parte de la red internacional La Izquierda Diario) y preparando la construcción de una mayoría ficticia de la dirección mandelista, misma que luego golpeará a esas mismas tendencias.

Toda la oposición llegó casi al 50% de los delegados en el último Congreso, actuando en común en múltiples oportunidades contra las políticas más de derecha y antidemocráticas de la ex mayoría y se calcula que podrían llegar al 60% en la próxima Conferencia Electoral previa al Congreso (que se impuso en el partido contra toda lógica, ya que el debate estratégico será posterior al electoral) si se eligieran las y los delegados democráticamente.

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Tres de estas corrientes (L´Etincelle, Anticapitalismo y Revolución, y Democracia Revolucionaria) vienen de publicar una declaración común donde critican los acuerdos con la La Francia Insumisa, rechazan los ataques al derecho de tendencia, las sanciones y amenazas de expulsión que plantea la ex mayoría contra la CCR, pero terminan convocando a elegir un “candidato del NPA” para las próximas elecciones presidenciales sin importar su pertenencia y posicionamiento en el actual debate partidario. Sostienen que puede ser un candidato perteneciente a la ex mayoría. No aceptaron que la CCR debata y participe de esta declaración, porque critican el lanzamiento de la pre-candidatura de Anasse Kazib, cuando esta había sido informada en todas las instancias de dirección del partido.
En este momento se trata de proponerse derrotar, sin titubeos, a la dirección histórica no solo rechazando su política sino también sus candidaturas. Si no las agrupaciones de izquierda del NPA terminarán en la más amarga impotencia, como ocurrió con corrientes hermanas de las francesas en el Estado Español, en Andalucía, opositores timoratos a la dirección que fueron luego expulsados, quedando reducidos a un pequeño grupo (IZAR) que no constituye ninguna alternativa seria, y que rechaza incluso actuar en bloque con la CRT-La Izquierda Diario.

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Estas corrientes de centro deberían dar un paso seguro a la izquierda, para crear una mayoría real que ofrezca la alternativa de una refundación del NPA o de la fundación de un partido revolucionario de trabajadores en Francia, que podría contar con una gran simpatía de la vanguardia que ha luchado y que además enfrentaría la posibilidad histórica de una ruptura del Secretariado Unificado en Francia que implique el fortalecimiento de una ala izquierda revolucionaria que escape a la imposibilidad de las otras viejas corrientes francesas como Lutte Ouvriére y las organizaciones ligadas al dirigente Pierre Lambert.

Posiciones que en un sentido son las de la ex mayoría mandelista o las del centro son las que vemos en la mayoría de la izquierda costarricense.

La posición centrista de las corrientes con presencia en Costa Rica

Después de meses de completo silencio ante la crisis del NPA, el 29 de mayo, la LIT-CI, asociada al Partido de los Trabajadores de Costa Rica, ha emitido una Declaración europea de la LIT-CI, en la que tienen el extraño mérito retórico de no tomar posición sobre la crisis del NPA, sostienen lo siguiente:

“El NPA (Nuevo Partido Anticapitalista), aunque ya hace años que perdió su relevancia, fue durante un tiempo una referencia importante de la «extrema izquierda» francesa y europea. Actualmente vive una aguda crisis de descomposición. Fue fundado hace 12 años por la LCR (sección francesa del Secretariado Unificado), que luego se disolvió en él. Decían que habíamos entrado en una «nueva época» en la que la revolución socialista había desaparecido del horizonte; que correspondía un» nuevo programa, en el que la lucha por la toma del poder por la clase trabajadora desaparecía en favor de «radicalizar la democracia»; donde el partido leninista dejaba de tener sentido y debía ser sustituido por un partido de nuevo tipo, que agrupara a los «anticapitalistas», como el NPA.”

¿Cómo pudo haber perdido su relevancia si el ala izquierda obtiene millones de visitas en su diario y si la derecha está yendo rápidamente hacia el neorreformismo? ¿No será que la que nunca tuvo “relevancia” en Francia fue la LIT, tanto ahora como durante la vida de Nahuel Moreno? En todo caso ¿No tiene importancia una oposición que podría ser mayoritaria ante el abandono definitivo del proyecto de toma del poder y de partido leninista para ese fin?

No hay una mención a los contenidos específicos del debate. ¿Qué opina la LIT-CI de la expulsión de la CCR y de centenares de militantes obreros y juveniles de una organización que ellos mismos dicen que es un referente de la extrema izquierda francesa? Las secciones europeas de la LIT-CI no tienen mayor presencia en Europa, por ejemplo, como para que tan resueltamente se permitan no opinar sobre los contenidos.

Pero además esta crítica no es consistente pues la LIT-CI participó en una lista reformista en las elecciones a la Constituyente en Chile, buscando atajos en la construcción de un partido revolucionario diluyéndose en un partido de colaboración de clases. En este sentido la narrativa contra el electoralismo, que la dirección del PSTU de Brasil (la organización más importante de la LIT-CI) lanza contra todos los adversarios, no sobrevive a las fronteras y lo mismo le sucede al PT de Costa Rica.

Es un misterio saber cómo el Partido de los Trabajadores de Costa Rica procesa por un lado la falta de posición concreta sobre Francia y por otro lado las contradicciones en sus posiciones electorales en diferentes países. Esta contradicción desafortunadamente no es propia exclusivamente del PT en Costa Rica.

El Nuevo Partido Socialista, asociado al Nuevo MAS de Argentina, tampoco tiene una posición propia escrita. Sin embargo su organización internacional sí la tiene. En el artículo La crisis del NPA y el futuro de la “extrema izquierda” francesa, dicen:

“Nuestra política en este sentido ha sido la de plantear la necesidad de la unidad y de realizar una declaración en común de todos aquellos que quieran evitar la escisión del partido. Nuestra propuesta es clara y la volvemos a repetir una vez más. Nos oponemos rotundamente a la implosión del partido y a una ruptura que contribuiría a sumar más a la fragmentación política del conjunto de la clase trabajadora y que constituiría un retroceso histórico de magnitud.”

Y

“Es necesario defender el partido como organización para la intervención en la lucha de clases en un contexto de crisis agravada en el cual su continuidad resulta más que necesaria. Es una necesidad del período que el NPA se mantenga reafirmando su carácter independiente como partido de la clase trabajadora. Y que además avance en la reestructuración de su régimen interno para dar paso a un partido militante que funcione como herramienta para la intervención en la lucha de clases.”

El Nuevo MAS (y por extensión el NPS de Costa Rica, que asegura procesar las discusiones al interior de su corriente internacional) asume una defensa escandalosa del NPA y su dirección actual. Pese a rechazar los acuerdos con la La Francia Insumisa señalan que “más allá de todos los problemas que tiene este partido [El NPA] mantiene de todas maneras una posición de independencia de clase y una ubicación histórica del trotskismo en la escena política francesa”. ¿Una posición de independencia de clase cuando están practicando acuerdos con la izquierda institucional?

Por esto, el centro de su “batalla” sería evitar la “implosión del NPA”, y critican el lanzamiento de la candidatura de Anasse Kazib y la lucha de la CCR porque “favorece las tendencias a la fragmentación”. Con la misma posición de las tendencias que criticamos arriba, su única política inmediata es una “candidatura unitaria e independiente”, o sea, permitir que la ex mayoría siga ejerciendo la dirección efectiva de la organización.

Pero además, no solo critican el lanzamiento de Anasse como si fuera una posición equidistante a la de la ex mayoría, sino que además no se oponen claramente contra el intento de expulsión de la CCR. Apenas tímidamente señalan “una amenaza de escisión que es en realidad al mismo tiempo una forma de exclusión contra las tendencias, que (...) sí mantienen un carácter militante activo y de intervención en la vanguardia de las luchas.”

El mismo Nuevo MAS reconoce el carácter militante y de intervención de la CCR, pero no se opone a la expulsión y más llama a la unidad con la ex mayoría y su curso liquidacionista, que el mismo Nuevo MAS indica buscan la imposición del programa político de La Francia Insumisa.

Para colmo el Nuevo MAS llega a considerar a la CCR como absurda, pero deberíamos según el Nuevo MAS buscar un programa con quienes desean ir bajo un programa de colaboración de clases. Llamativa caracterización además, viniendo de una corriente que no tiene militancia en Francia.

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Pero además, resulta que en Brasil, el Nuevo MAS sí que ha llevado adelante un acuerdo con quienes quieren ir bajo el programa neorreformista, ya que militan en el PSOL sin sacar los pies del plato de dicho partido, pase lo que pase.

Recién ahora, frente a la negativa de la dirección mayoritaria del PSOL de presentar candidato propio hacia 2022 por apoyar a Lula, terminarán probablemente junto a la centroizquierdista Luiza Erundinha y el MES defendiendo la necesidad un candidato “cualquiera” pero “independiente”, tal como hoy hacen para Francia. En el caso de la corriente brasilera del Nuevo MAS, la elasticidad de los principios de independencia de clases llegó al punto de que su militante fue candidata a vice alcalde en una coalición con el partido Rede en Santo André (São Paulo). Un partido que estuvo a favor del golpe a Lula creado por Marina Silva, que fue la candidata presidencial de Glauber Braga en 2014, apoyada por el Banco Itaú y otros grandes monopolios capitalistas.

De hecho, en el PSOL, contra los que defienden apoyar a Lula ya en primera vuelta, se unen varias corrientes internas del partido defendiendo la pre candidatura presidencial del diputado federal Glauber Braga para 2022. Para el NMAS, “la pre-candidatura de Glauber Braga es el instrumento vital de lucha contra el frentepopulismo”.

Finalmente, aunque ha rechazado muchas veces formar parte del FIT de Argentina, el Nuevo MAS en Francia y Brasil es fervientes defensor de los “partidos amplios”, e incluso ha preferido una alianza en Salta con el grupo del dirigente Altamira, dividiendo el voto de la clase sin ningún fundamento estratégico. Marxistas de Groucho: “tengo estos principios, pero si no le gustan, tengo otros”.

Para terminar La Juventud Obrera de Costa Rica no tiene posición escrita sobre Francia. Pero el Partido Obrero de Argentina publicó una nota donde critican correctamente el rumbo de la dirección histórica del NPA, pero encubren la política claudicante de “candidato del NPA” de la ex mayoría, que promueve la declaración de las tendencias L´Etincelle, Anticapitalismo y Revolución, y Democracia Revolucionaria.

Dicen que dicha declaración constituiría un “polo de independencia de clase” en “rechazo a las tendencias frentepopulistas”. Raro rechazo que aceptaría una candidatura de la misma tendencia política que promueve dichos acuerdos frentepopulistas. La misma posición que el Nuevo MAS.

Por otro lado, El Partido Obrero de Argentina (junto con Altamira) se pasó la vida criticando al mandelismo francés como casi contrarrevolucionario, y en especial se dedicaron a atacar cualquier actuación dentro de partidos amplios como el NPA y el PSOL como un abandono de la independencia de clases, independientemente del contexto de cada país y del contenido de la política que la caracteriza. El Partido Obrero mantiene relaciones con la Juventud Obrera de Costa Rica.

Frente a la crisis del NPA, donde por primera vez en la historia los mandelistas franceses son enfrentados por una corriente con raíces en la vanguardia obrera, el Partido Obrero se encuentra cultivando relaciones diplomáticas con la L’Etincelle, o sea, con los que capitulan a la ex mayoría internamente y se niegan a formar una mayoría decidida contra los liquidacionistas.

Este derrotero luego de 50 años de existencia es el resultado de una política de construcción internacional basada en declaraciones diplomáticas como contracara del nacional trotskismo indiferente a la política real que cada corriente tiene en su propio país.

Frente a la reciente ruptura del Partido Obrero con su principal dirigente, Jorge Altamira, los pequeños grupos que adherían la Corriente Revolucionaria por la Cuarta Internacional (CRCI) no tuvieron ninguna política seria de continuidad, llegando a extremos como el caso del grupo turco de renunciar a la política de reconstrucción de la IV Internacional.

En el caso del Partido de la Causa Operaria de Brasil, nunca se supo ni siquiera por qué rompió con el Partido Obrero. El máximo que sabemos es que en un determinado momento dejó de cotizar a su corriente internacional y algunos años después se transformó en el principal partido satélite del PT, mucho más lamebotas aún que el PSOL.

En el caso de sus partners italianos de Proggetto Comunista, lo que se sabe es que terminaron rompiendo por diferencias alrededor de la caracterización de "catastrofismo" o no (una discusión teórica), aunque el Partido Obrero jamás logró convencer de que sacaran un periódico mientras llegaron a ser legisladores por un partido que tenía entre sus dirigentes a Armando Cossuta, el más reconocido agente de la KGB stalinista en Italia. Cuando finalmente fueron expulsados, fue porque tuvieron la política principista de no apoyar el bombardeo de Italia como parte de la OTAN en los Balcanes, rompieron como un pequeño grupo producto pasar tantos años diluidos en el reformismo.

Alguna similitud con respeto a la actuación de los centristas adentro del NPA o del PSOL no es mera coincidencia.

También en Costa Rica el PO lleva adelante esta “táctica” diplomática, estableciendo relaciones políticas con la Juventud Obrera, que señala que la agresión sionista se resolverá exclusivamente como un problema puramente nacional y no como parte del engranaje de toda la revolución permanente obrera y socialista, en un momento en que se realizó por primera vez una huelga general desde 1936 contra la agresión sionista y justo cuando la organización de dicha huelga se da por fuera de la Autoridad Palestina, cuyo enfoque nacional de creación de un Estado Palestino al lado del Estado sionista es un completo fracaso para el pueblo palestino.

Tener diferencias entre organizaciones es normal, pero tratarlas como si fueran un problema diplomático es un error. En ese sentido lo más importante parece ser procurar dar respuestas a los principales eventos de la lucha de clases como una manera de superar las posiciones programáticas que se mueven entre posiciones reformistas y revolucionarias para que las organizaciones tiendan a una fusión sobre principios y experiencias revolucionarias.

Es necesario impulsar decididamente a la CCR

La actual batalla en el NPA va contorneando la emergencia de una refundación del trotskismo en Francia. Allí están convergiendo dirigentes y activistas de la nueva vanguardia obrera, con compañeros y compañeras de larga trayectoria en el movimiento trotskista francés. Este es el caso de Jean-Philippe Divès, militante desde los ´70, miembro actual del CPN y del Comité Ejecutivo del NPA, que llegó a dirigir su revista teórica. En el último Congreso fue integrante de la plataforma Z junto a la CCR y ahora actúan en un bloque común.

No es la primera vez que la corriente mandelista sufre una crisis aguda, pero sí es la primera vez que existe una tendencia con cierta inserción en la vanguardia obrera y cierta acumulación de dirigentes y cuadros capaz de ofrecer una alternativa viable para el desarrollo de una poderosa corriente revolucionaria cuartainternacionalista. La batalla está en curso. Invitamos a nuestros lectores y lectoras a seguirla.

El contrario de las declaraciones diplomáticas con puntos de acuerdo oportunistas superficiales que se combinan con la ceguera nacional trotskista, la Fracción Trotskista ha logrado construir una red de diarios internacionales en 15 países y 7 idiomas, en que todos los días la política de los grupos que la integran se somete al control internacional.

Para los que quieran conocernos mejor, invitamos a conocer nuestro último Manifiesto.

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