Mundo Obrero Costa Rica

2 DE ABRIL

Día de la concientización del autismo

Cada 2 de abril se celebra el día de la concientización del autismo. Cada 2 de abril, también, las familias con una persona con autismo tenemos dos tareas: visibilizar las desigualdades que este modo de producción nos impone y plantarnos por un mundo sin discriminaciones, sin desigualdades y sin explotación.

Fernanda Quirós Moya

Pan y Rosas Costa Rica / Corriente estudiantil Organizate

Viernes 2 de abril | 16:58

Por segundo año consecutivo nos encontramos en medio de la pandemia por covid-19; es decir, en medio de una crisis sanitaria y económica, en la cual se han puesto aún más en evidencia las desigualdades sociales y económicas que el modo de producción capitalista conlleva. Estas desigualdades pesan más cuando se mezcla el género, la clase, y alguna condición: ser una niña con autismo de familia de clase trabajadora; o, en general, ser una persona con Trastorno del Espectro Autista (TEA) de clase trabajadora.

Si bien es cierto muchos de los gobiernos actuales –incluyendo el costarricense- funcionan con unas supuestas agendas políticas inclusivas para acabar con la discriminación hacia poblaciones que han padecido algún grado de exclusión ¿son estas políticas suficientes? ¿La igualdad de oportunidades, por ejemplo, es suficiente, teniendo en cuenta que vivimos en un mundo sin igualdad material real?

La igualdad de oportunidades que predican los gobiernos y las ONG´s, es una igualdad de oportunidades que no va más allá del papel, pues no hay un salto real del papel que se vea reflejado en nuestra cotidianidad.

Este 2 de abril, día mundial de la concientización del autismo, debe plantearnos dos tareas. La primera, es visibilizar que el modo de producción capitalista pone a las familias de clase trabajadora con alguna persona con condición TEA en una situación más profunda de desigualdades sociales, económicas y materiales reales.

El género, la clase y la condición, tienen peso cuando hablamos de obstáculos como prácticas discriminatorias a la hora de contratar a personas con autismo, pues a nivel internacional, las personas adultas con TEA se ven inmersas en una grave situación de subempleo, lo cual se profundiza más en medio de la pandemia, negándole la oportunidad a las personas con TEA de poder desenvolverse como personas independientes económicamente y personas capaces de realizar trabajo productivo.

Por otro lado, muchos niños, niñas y niñes con autismo, han padecido dentro de sus familias, recortes salariales o despidos, lo cual les limita la posibilidad de una vida digna. Estas limitaciones con respecto al empleo, ya sea directamente a personas con TEA o a sus familias, es un problema que el gobierno no está por resolver. Al contrario, vemos golpes a la clase trabajadora, como la ley del empleo público, o ajustes fiscales que empobrecen a la clase trabajadora.

Por otro lado, las prácticas discriminatorias también están presentes al recibir educación o servicios de salud que sean de calidad. El empobrecimiento de la clase trabajadora no permite que las familias puedan acceder a atención psicológica de calidad, tanto para la persona con TEA como para sus familiares cercanos que lo requieran. Irónico que, mientras existen limitaciones para acceder a servicios de educación y de salud de calidad, por otro lado, existan profesionales que se encuentran en precarización laboral o en desempleo.

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La supuesta igualdad de oportunidades, formal, choca con esta realidad. ¿Qué hacer? Eso nos conduce a la segunda tarea que debemos tener presente este 2 de abril: luchar de manera organizada, con estrategia, por un mundo libre de toda opresión, explotación y discriminaciones, en el cual toda persona tenga los recursos materiales para desarrollarse de acuerdo a sus capacidades y necesidades diversas, garantizar en los hechos un mundo sin desigualdades.

Las familias que tenemos una persona con TEA, hoy sentimos mucho orgullo por todo el esfuerzo colectivo que implica sacar adelante a nuestra familiar con autismo. No es una tarea menor en esta sociedad capitalista. Pero el orgullo también debe servir para impulsar nuestras demandas. Debemos luchar por el no pago de la deuda externa, por impuestos a los grandes empresarios y zonas francas, para que ese dinero se destine en educación de calidad junto con contratación de más personal docente capacitado para evacuar las necesidades, también acceso a servicios de salud y a seguro gratuito para toda la población con TEA, a salarios de cuarentena, a trabajos de calidad, y a una vida digna.






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