Politica Costa Rica

Con una postura "social-liberal" Figueres gana la elección interna de Liberación Nacional

El domingo 06 de junio, el ex presidente del país entre 1994 y 1998, ganó con un 37% de los votos a otros cuatro candidatos, con un perfil “social-liberal”. Esto lo convierte en candidato oficial del principal partido empresarial del país (PLN) en las próximas elecciones de febrero del 2022. Cómo evitar la lógica del mal menor y algunos elementos de la historia de Figueres.

Lunes 7 de junio | 15:03

¿Una nueva imagen del PLN?

En su discurso del triunfo, Figueres criticó toda una serie de problemas sociales que atraviesan Costa Rica, como el millón y medio de costarricenses en pobreza, casi un millón trabajando en la informalidad, más de 400 mil sin empleo y miles de empresas cerradas, así como un “sistema de seguridad social exhausto en lo humano y lo financiero” según sus propias (e interesadas) palabras. Criticó la distribución inaceptable de ingresos, el narcotráfico que tendría tentáculos en pasillos del poder, la división social del país por religión y orientaciones sexuales.

En declaraciones a La Nación Figueres se mantuvo con la misma orientación política económica que el gobierno de Alvarado y el conjunto del personal político del país: “El país está en tal condición financiera que por supuesto que necesita el acuerdo con el FMI y lo necesita no solo por los $1.750 millones a lo largo de tres años que nos da, sino que lo necesita por el sello de aprobación que eso le daría a la macroeconomía, tanto en el mercado internacional como en el nacional”. Que se entienda, el acuerdo con el FMI sobre todo sirve para poner orden en la política nacional bajo el sometimiento al mercado mundial dominado por los grandes monopolios imperialistas.

Esta combinación social-liberal de parte de Figueres se da dentro del intento de cambiar apariencia del imperialismo estadounidense con Biden, que después de Trump ha tenido una nueva orientación sobre Centroamérica, planteando sobre todo el combate a la corrupción endémica de los estados centroamericanos como el mecanismo para solventar los graves problemas sociales en los pequeños estados centroaméricanos, sobre todo la migración. Y cuando los amos imperiales orientan, las burguesías centroaméricanas obedecen.

Más específicamente, dentro de las tendencias políticas nacionales (que se comparten en algunos parámetros con otros países de la región) la candidatura de Figueres se intenta colocar como una figura providencial, que encaja tanto en las formas bonapartistas de la política de la región como dentro de la crisis de hegemonía estadounidense que ha afectado a toda la región centroaméricana, que ha quedado sin una orientación política clara de Washington. Esto en el marco de unas próximas elecciones que probablemente se den entre diversas variantes de este “bonapartismo providencial”.

Una necesaria alternativa por izquierda para evitar el mal menor

Ante este escenario es necesario que la izquierda conforme un Frente de Izquierda y de los Trabajadores en las próximas elecciones para afrontar a todas estas variantes. El Partido de los Trabajadores a través de su corriente internacional participa en Argentina dentro del FIT-Unidad de Argentina, que se ha mantenido como un polo de independencia de clase con importantes éxitos electorales. Contradictoriamente han sostenido una posición de disolverse en listas vagamente reformistas con motivo de la elección a Constituyentes en Chile. El Nuevo Partido Socialista a través de su corriente internacional se ha abstenido de participar dentro del FIT-Unidad de Argentina y ha impulsado frentes electorales que no han tenido relevancia alguna, como el FIS en Argentina y que también intentaron acá con Héctor Monestel, orientación que fue un rotundo fracaso. En esta ocasión ambos partidos están en condiciones de hacer un FIT en Costa Rica donde participen todas las corrientes de izquierda que reivindiquen la independencia de clase y elementos programáticos comunes para la intervención conjunta en la lucha de clases, incluidas las elecciones.

Si la izquierda no tuviera una orientación clasista ante el proceso electoral entonces la lógica del mal menor podría desmoralizar a la clase trabajadora y a la izquierda social, llevándoles tras alguna otra figura bonapartista providencial con una apariencia distinta, más reformista o más conservador. En ese sentido es necesario que tanto el Partido de los Trabajadores como el Nuevo Partido Socialista rompan con el electoralismo y el gremialismo que los caracteriza. Para construir una alternativa socialista y revolucionaria invitamos a militar en Organización Socialista Revolucionaria (OSR-FT) como una trinchera para luchar por la refundación revolucionaria de la izquierda en Costa Rica, que pueda enfrentar consecuentemente la dominación imperialista y empresarial sobre la clase trabajadora y las otras clases subordinadas en el país.

Algunos elementos de historia de Figueres

José María Figueres Ferrer fue presidente entre 1994-1998 y en su administración se dieron diversas situaciones que hoy generan cuestionamientos como el cierre técnico del servicio de tren y el cierre del Banco Anglo. Además estuvo fuera del país por siete años. Mientras se encontraba fuera del país, Figueres fue cuestionado por haber recibido $900.000 por parte de la empresa francesa Alcatel acusada de sobornar a diversos funcionarios en el país. El político indicó que el dinero se le pagó por labores legales de consultoría. El caso llegó hasta el Ministerio Público donde se le investigó, no obstante, se archivó el expediente por falta de pruebas. Es hijo del caudillo José Figueres Ferrer que durante cinco años gobernó Costa Rica con una dictadura militar para evitar una revolución obrera en el país, al calor del final de la Segunda Guerra mundial.

Más atrás, a inicios de los 90, Figueres fue penalmente denunciado ante los tribunales por el asesinato de un supuesto narcotraficante apodado Chemise. Los denunciantes José Manuel y David Eugenio Romero Mora, en artículo publicado en La Nación el jueves 06 de mayo de 1993, señalaron lo siguiente:
Don José María nunca se ha referido a los hechos en sí. Ha pretendi­do atribuir todo ello a falsedades insertadas en nuestro libro, pero ha omitido, deliberadamente, reconocer que hechos tales como la detención de Orozco Solís, su estadía en prisión, su enfrentamiento en las celdas con Orozco (Chemise), son he­chos demostrados que constan en expedientes judiciales y le­gislativos. Ha omitido que el mayor Alvarez y él [Figueres NdR], entonces -y aún- teniente, sacaron de la detención al señor Orozco y se lo llevaron en el vehículo placas 30656, marca Chevy Nova y que éste fue el último momento en que se vio con vida a Chemise. Que éste apareció -su cadáver- cuatro días después y que la causa de la muerte fue homicida, revelando los informes técni­cos policiales que había sido asesinado, por la espalda, con múltiples balazos percutidos por un arma de “uso restringido del gobierno”.

José Manuel y David Eugenio Romero Mora fueron condenados posteriormente a siete años de prisión por dos delitos de denuncia calumniosa en perjuicio del mandatario.

"Iremos a la cárcel con la frente en alto porque lo que hicimos fue pedir justicia. Nuestra motivación fue por considerar que era de interés público conocer quién era un aspirante a la Presidencia de la República, pero hoy nuevamente el caso queda sepultado", dijo David Romero, luego de escuchar el fallo, al que consideró influido por aspectos políticos, según consta en artículo de La Nación del 13 de marzo de 1998.

En su discurso de triunfo en las internas, Figueres recordó que luego de la Guerra Civil del 48 el país había tenido un crecimiento económico de 30 años. Esto lo hizo sin mencionar que Liberación Nacional asesinó a Federico Picado, Secretario general de la Federación de Trabajadores de Limón y diputado electo en las elecciones de febrero del 48 por el Partido Vanguardia Popular; Octavio Sáenz, dirigente ferroviario y responsable de organización del Partido de Limón; Tobías Vaglio, destacado dirigente de la huelga bananera de 1934 en el Atlántico y luego dirigente comunista en la región de Siquirres; Lucio Ibarra, dirigente también de la huelga bananera de 1934 y luego organizador del movimiento campesino en la región de Guácimo. Esto como parte de todo un operativo para ilegalizar al Partido Comunista de la época, desorganizar a la clase trabajadora del país, exiliar a sus dirigentes como Ferreto y Carmen Lyra. Así se garantizó la “democracia costarricense” que el hijo del caudillo hoy reivindica.






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